DIEGO
se despertó, sentía frio y todo a su alrededor estaba oscuro salvo una luz que
se dibujaba al fondo, resplandeciente. Aquel refulgor le atraía como la
gravedad atrae a los objetos hacia el suelo. Diego se sentía de un modo
diferente, extraño, sorprendentemente en paz.
Se
levantó y comenzó a caminar hacia aquella luz brillante a la que parecía
dirigirle sin remedio aquel túnel. No parecía haber en realidad otra dirección
posible y conforme avanzaba por aquel pasillo el suelo desaparecía bajo sus pies,
impidiéndole volver hacia atrás. Se dio cuenta que el camino por el que
discurría estaba lleno de espejos y que en ellos veía reflejados todos los
recuerdos y momentos de su vida, que aparecían y desaparecían a una velocidad
estratosférica. Aquello le hizo sonreír y llorar a un tiempo.
Tomo
conciencia de que estaba transitando un camino sin retorno, No
tenía sin embargo temor, ni miedo y se había esfumado de improviso esa punzada
que le llevaba persiguiendo desde hacía ya tanto tiempo que no recordaba desde
cuándo. Toda esa angustia parecía ya muy lejana, había desaparecido el dolor. Pensó
que aquella vida ni siquiera para él había sido fácil.
Al llegar
a lo que parecía el final del túnel se dio cuenta de que no podía pasar. Un
enorme espejo en frente suya le bloqueaba el paso. Al mirarse en él se vio a
sí mismo joven, de corto, con la equipación de la albiceleste, la que lucía en
el Mundial de México 86. Sus medias estaban manchadas aún de hierba y a sus
pies estaba una copa redonda y dorada, la Copa del Mundo.
Extendió
entonces de manera inocente sus manos, y éstas, atravesando el espejo, lograron
sorprendentemente arrancar la copa de la “imagen”. Pensó que no había
visto algo tan hermoso jamás y abrazó “LA COPA” tan fuerte como si fuera la
primera vez, a sabiendas de que en realidad sería esa la última ocasión en la que
la contemplaría. La besó entonces y lentamente la depositó de nuevo dentro del
espejo que estalló en mil pedazos de luz que le deslumbraron por completo.
Cuando recobró
la visión, acercósele un Señor de un aspecto imponente con una gran barba
castaña. Vestía una túnica parda y portaba un enorme libro que examinaba
minuciosamente con unos finos anteojos
colocados en el filo de la punta de su nariz, a través de los cuales parecía
contemplarle con cierto recelo.
- ¿Perdone joven podría Vd. indicarme su nombre completo?
- Me llamo Diego, Diego Armando Maradona Sr.
- Si, correcto,
aquí figura. Al que llaman “el pelusa”, “barrilete cósmico”. Le estábamos
esperando. Lo suyo ha requerido de mucha burocracia. Pase.
Se disponía a continuar su camino cuando de súbito requirió de nuevo su presencia aquel enorme guardián, que agachándose para alcanzar su oído, mirando a ambos lados como asegurándose de que nadie pudiera escucharle, le dijo en voz muy baja a Diego:
- Solo una cosa muchacho,
aunque negaré haberlo dicho, aquel día, en aquel partido de cuartos ante
Inglaterra, aquel dribling infinito, ese gol suyo, suspiró el guardián sonriente,
en aquel instante, TODOS, incluido el mismísimo DIOS, fueron ARGENTINA y fueron
sobre todo MARADONA. Y diciéndole esto extrajo de un enorme zurrón una pelota que
depositó suavemente en las manos de Diego.
- Las canchas de futbol se encuentran al fondo a la derecha. Puede continuar. Disfrute de la ETERNIDAD.
- Diego se marchó dando toques a aquel balón por un sendero de baldosas amarillas surcado de ángeles que le miraban con sus caras resplandecientes. Diego sonreía y lloraba a un tiempo FELIZ.
- En el camino
los ángeles cantaban a su paso:
Traducción
“Oh mama mama mama Oh mamá, mamá, mamá
Oh mama mama mama, Oh mamá, mamá, mamá
Sai perchè mi batte il Corazon, ¿Sabes por qué me late el corazón?
Ho visto Maradona, He visto a Maradona
Ho visto Maradona, He visto a Maradona
Oh mama inamorato sono” Oh mamá, enamorado estoy
DESCANSE EN PAZ. DIEGO ARMANDO MARADONA 30/10/1960 - 25/11/2020)
Nota: La canción citada se corresponde con un cántico de los tifosi del Nápoles a Diego. Pueden escucharlo en el enlace siguiente: https://youtu.be/CedAArglsk8
Grande tú y grande Diego
ResponderEliminarMuchas gracias!!!!. Un abrazo.
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